TIEMPOS DE CONFINAMIENTO. ORIENTACIONES A LAS FAMILIAS

Esta situación provocada por el coronavirus, implica cambios de funcionamiento en el día a día con vuestros hijos e hijas. Por este motivo os proponemos los siguientes consejos para mantener hábitos saludables en el hogar para acompasar esta situación de confinamiento lo mejor posible.

NORMAS Y LÍMITES

Las normas de cada familia serán diferentes ya que se pueden ver influenciadas dependiendo de las creencias, valores, situación, madurez o necesidades de los hijos y las familias en general.

Las reglas y normas pueden ser muchas y muy variadas, pero todas tienen algo en común: deben ser específicas y fáciles de entender. Son herramientas de enseñanza y guían el comportamiento de los niños de forma positiva.

Tomar parte de escoger las decisiones no implica necesariamente que los jóvenes no las rompan, pero les ayudará a entender cuáles son las reglas y por qué se necesitan. Se pueden escribir para que lo puedan recordar diariamente, además, si están escritas serán más claras y se evitarán discusiones sobre lo que está o lo que no está permitido porque quedará claro.

Además, si las reglas están en una zona visible se podrá acudir a ellas en cualquier momento que sea necesario tanto para los niños como para adolescentes. Para los niños más pequeños se pueden hacer dibujos o montar imágenes para que se muestren bien las reglas de convivencia y luego, ponerlo donde todo el mundo pueda verlos.

Aprovechamos el tiempo, hay que poner tanto obligaciones como actividades de ocio que nos gusten o que queramos probar así como tiempos de descanso. Nuestro consejo es que las tareas familiares han de ser consensuadas, acordes a la edad, repartidas y compartidas.

PLAN DE ESTUDIO. RUTINA Y HORARIO

  • Es necesario que el alumnado no pierda el hábito de estudio durante este periodo, establecer horarios fijos dedicados al estudio realizando las tareas que cada docente está proponiendo.
  • Podemos realizar un plan diario de 2h y media diarias, flexibilizando los tiempos, no es necesario hacerlo todo en la jornada de mañana, sino atendiendo a las condiciones personales y familiares.
  • Proponer rutinas, haciéndolos partícipes y responsables de tareas domésticas.
  • Lugar de estudio estable con las condiciones óptimas para el estudio (comodidad, luz, limpio, sin elementos distractores…).
  • Puede ser de utilidad crearles una agenda diaria, estableciendo un horario.

AUTOCUIDADO Y CUIDADO

            El modelo de los hijos son los padres. Cuidar nuestra salud, comer bien, hacer deporte, tener un espacio de cuidado personal o disfrutar de actividades de ocio es uno de los mensajes más poderosos que podemos dar a nuestros hijos. Disfrutar de la vida, verbalizar los momentos en los que lo pasamos genial, es transmitir emociones positivas que marcarán a fuego el autocuidado físico y emocional de nuestros hijos.

            Hablar de autocuidado es hablar de salud física practicando buenos hábitos, de divertirse juntos jugando al mismo tiempo que creamos lazos de conexión, de salud emocional modelando una perspectiva positiva sobre sí mismo con un reconocimiento y gestión de emociones, y salud digital desarrollando una identidad del menor en contacto con internet y las nuevas redes sociales, asegurando nuestra seguridad y privacidad, evitando problemas cervicales y de visión, y estableciendo relaciones sociales sanas.

NOS ENTRETENEMOS

#Yo me quedo en casa es una iniciativa en redes sociales llena de consejos, información  y solidaridad contra el coronavirus a la que nos unimos todos, ha hecho que nos planteemos de otra manera nuestro entretenimiento y ocio en casa. Algunas propuestas que recomendamos son: hacer una lista con lo que nos gustaría hacer en nuestra casa y que por falta de tiempo no hacemos, actividades de vida práctica: regar plantas, mantener limpio el espacio en que vivimos, juegos de mesa, hacer rutinas de ejercicio con actividad física, juegos, coreografías que impliquen el movimiento de todo el cuerpo, escribir un diario de gratitud entre toda la familia plasmando pensamientos y sentimientos que nos proporcionen claridad, equilibrio y serenidad, y que nos obligue a centrarnos en los aspectos positivos.

            Tiempo para la creatividad, para hacer deporte en casa, organizar los armarios, desechar ropa que ya no utilizamos, leer libros, hacer cosas que siempre dejamos para más adelante, ¡que cuando todo esto pase, no vamos a tener tanto tiempo para hacer estas actividades!

CONTACTAMOS CON LOS DEMÁS

Un elemento importante para la salud mental de toda la familia es sentirse conectado a los demás. Para eso, la tecnología es una gran aliada.

Los niños están acostumbrados a tener contacto casi diario con sus amigos y compañeros del instituto, es importante intentar que mantengan el contacto con esos compañeros a través de vídeos, videollamadas, chats de juegos supervisados o a través de Skype o con salas de videoconferencia gratuitas como “Zoom Meetings”. ¿A qué niño no le encantará compartir un poquito de su vida familiar con sus amigos? También podemos enseñarles herramientas tecnológicas, como por ejemplo Google Earth, desde la cual es posible visitar virtualmente el Louvre o el Museo del Prado, dar simplemente un paseo virtual por los sitios que más nos gustan , o Google Sky que nos invita a descubrir el Universo y los cuerpos celestes…

CUIDAMOS NUESTRAS RELACIONES. ESTAMOS ANTE UNA GRAN PRUEBA DE CONVIVENCIA

En esta situación de confinamiento por coronavirus estamos obligados a permanecer en nuestras casas con nuestros familiares más cercanos a todas horas, esta situación puede generar ansiedad y conflictos por ello es muy importante saber cómo gestionar este tipo de conflictos y evitarlos. Para ello es necesario establecer normas y límites para todos consensuados, el respeto siempre debe estar presente, crear un clima de confianza para comentar cómo nos sentimos y respetar los tiempos en soledad y la intimidad de cada miembro de la familia.

PEDIR AYUDA. EMPATÍA, SOLIDARIDAD Y ASERTIVIDAD

            Es un buen momento para trabajar con los niños y adolescentes grandes valores como la empatía, la cooperación, la responsabilidad, el cumplimiento de normas, el conocimiento de la Ley, el respeto a los demás, la solidaridad o la importancia de pedir ayuda cuando la necesitamos. Es necesario crear un clima de confianza para que los niños se sientan cómodos para expresar sus emociones y sus necesidades y pedir ayuda cuando sea necesario. Es un gran momento para enseñarles como la empatía con los demás o los gestos solidarios pueden ayudar a los demás y la importancia de colaborar todos como sociedad.

GESTIÓN EMOCIONAL. AUTORREGULACIÓN

            Es un buen momento para conocer mejor las emociones, las nuestras y las de los niños y trabajar sobre ellas. El miedo puede ser una de las emociones más intensas en estos días. Los niños notan el miedo, escuchan a los adultos y perciben la situación de alerta… escuchan la palabra muerte más veces de la habitual, enfermedad… Además, les hemos sacado de sus rutinas, no les permitimos ver a sus amigos ni salir a los sitios habituales de ocio. Todo esto puede provocarles mucha incertidumbre y frustración. Por ello es tiempo de trabajar la honestidad emocional, haciéndoles saber cómo nos sentimos y lo que necesitamos o esperamos de ellos.

Gestión emocional | Psy Soluciones

APRENDER PARA LA VIDA: YO SOY, YO TENGO, YO ESTOY, YO PUEDO

            Esta nueva situación de cuarentena y cambios radicales de hábitos y rutinas puede generar estrés, ansiedad e incluso llevarnos al límite de nuestras capacidades, por ello fomentar la resiliencia nos permite desarrollarnos a partir de la adversidad. Partir de situaciones negativas para llegar al bienestar y al crecimiento tanto a nivel personal como en la sociedad.

            El fin es mejorar nuestra autoestima y percepción del mundo, generar una actitud positiva ante lo que ocurre, favorecer la conexión con los demás, dar refuerzo positivo y evitar focalizar continuamente nuestra atención en lo negativo.

            Intentemos ante todo mantener la mayor serenidad posible, meditar al final del día, mirar a largo plazo y pensar cómo nos gustaría recordar estos momentos dentro de unos años, si queremos vivirlos como una crisis o una oportunidad, y todas las lecciones aprendidas que podemos sacar de esta experiencia que nos toca vivir.

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